Que es la Mood food.Presentacion del libro de Miguel Angel Almodovar

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Hay alimentos que contribuyen a un mayor bienestar general y levantan el ánimo. Esto es lo que defiende la mood food, una tendencia gastronómica que cada día gana seguidores y que se basa en el consumo de determinados productos que activan los neurotransmisores cerebrales relacionados con el placer y el buen humor. El divulgador especializado en nutrición y gastronomía Miguel Ángel Almodóvar (Madrid, 1950) también cree en el poder de los alimentos que nos hacen sentir mejor y que “además son saludables”. Por eso, acaba de publicar Mood food. La cocina de la felicidad (Oberon). En el libro chefs, entre los que se encuentran grandes nombres como Paco Roncero o Mario Sandoval animan a pasarse a esta tendencia con 16 propuestas de menú.

¿Se puede conseguir la felicidad comiendo?
Sin ninguna duda. No solamente felicidad o placer sino que también se pueden evitar los estados depresivos, de angustia o de ansiedad que han crecido extraordinariamente estos años como consecuencia de la crisis.

¿Cómo debe ser el menú elemental de esta dieta feliz?
Por la mañana hay que tomar un diente de ajo crudo porque es protector del sistema inmunitario y un excelente bactericida. También un plátano, que activa la serotonina, relacionada con el placer. El pa amb tomàquet, es un auténtico producto mood food porque el pan (mejor integral) tiene hidratos de carbono que dan energía y fibra. Podemos frotar el ajo con el pan. El tomate es muy rico en fenilalanina que es un activador de la norepiefedrina cerebral. Es un neurotransmisor que tiene que ver con el confort, con el ánimo… Si a eso le añades el chorrito de aceite de oliva, que un excelente desatascador de arterias, el flujo sanguíneo será mejor.

¿Y café con leche?
La leche es un alimento excelente para los terneros y no tanto para los humanos a partir de los 12 años, cuando se reduce sensiblemente la producción de lactasa, la enzima que fracciona la lactosa. En casos de lecheadictos, se puede tomar leche desnatada.

¿Cómo continuamos el día?
A media mañana podemos tomar un puñado de frutos secos, especialmente nueces, que tienen ácidos grasos omega 3, y una manzana. Para la merienda es imprescindible una taza de chocolate a la taza que nos va a proporcionar teobromina que es una sustancia que activa los neurotransmisores relacionados con el placer. El chocolate es un buen sustitutivo del sexo porque pone en funcionamiento los neurotransmisores que se descargan durante el orgasmo. Además, aporta una gran cantidad de magnesio, que es fundamental porque tiene que ver mucho con el funcionamiento general del sistema nervioso.

¿Y por la noche qué es imprescindible tomar?
Toda las noches deberíamos tomar sardinas en aceite. El aceite lo que hace encapsular, proteger los ácidos grasos omega 3 (que mantienen en alerta nuestro sistema nervioso) que tiene el pescado azul y especialmente las sardinas. Dos o tres veces por semana, ya sea para comer o para cenar, también podemos tomar carne de pollo o de pavo. Y hay que evitar en la medida de lo posible las carnes rojas. No hay que consumirlas más de 2-3 veces al mes porque producen irritabilidad.

¿Qué otros productos mejoran el estado de ánimo?
El aguacate se debería consumir casi a diario. La piña natural. Se debería consumir casi cada día. Es un antinflamatorio, lo cual tiene que ver con muchísimos procesos que producen mal humor e irritabilidad. Además, tomar piña es la mejor forma de digerir las proteínas animales. Así que si comemos carne roja, mejor con piña. También los garbanzos son imprescindibles. Aportan fenilalanina, que reduce la velocidad de descomposición de las endorfinas, que ayudan a mitigar el dolor y a prolongar el buen humor. También tienen vitamina B1, que potencia los efectos de la acetilcolina, que frena los estados de irritabilidad.

¿Sería exagerado decir que estos alimentos son antidepresivos naturales?
En los años 80 los científicos del MIT ya decían que podría ser más efectivo tomar todos los días un puñadito de cerezas que cualquier antidepresivo de síntesis. Evidentemente, como ocurre con los fármacos, no vale con tomar los alimentos una vez y creer que entonces se produce el milagro. Se trata de hacer un consumo habitual de ciertos alimentos. Deberíamos tomar plátano todos los días.

¿Por qué es tan importante?
Activa la serotonina, relacionada con el placer, el buen humor y el confort espiritual. Además de por su alto contenido en potasio, que equilibra el exceso de sodio que nos aportan productos manufacturados y enlatados que consumimos habitualmente. Hay quien ha dicho que tomar un plátano cada día es más eficaz contra la hipertensión que cualquier medicamento. Evidentemente, no es lo mismo tener una hipertensión disparada que tener un inicio… Pero es un alimento que nos procura salud física y también mental. Así que todos los días un plátano y un chocolate a la taza.

¿Subestimamos el poder de los alimentos?
Sin duda. En una época en la que, paradójicamente, tenemos un conocimiento enorme y muy superior al que tuvieron generaciones anteriores, parece que nos basta con saber que la dieta mediterránea es estupenda. En nuestro subconsciente colectivo hemos llegado a creer que los beneficios de la dieta mediterránea vienen derivados de haber nacido en el Mediterráneo pero ¡Hay que practicarla! España es uno de los países que, en décadas, se ha alejado más de ella. Y el efecto inmediato, sobre todo en niños es que estamos a la cabeza de obesidad infantil. Esto es una bomba de relojería para el futuro porque estos niños van a ser diabéticos muy pronto, van a tener problemas de hipertensión, de colesterol… Y todo eso se debe a que hemos abandonado el consumo sobre todo de legumbres o el pan porque alguien les ha puesto la etiqueta de que engordan.


Los niños daneses comen como 10 veces más naranjas que los valencianos quizás porque, como no las tienen, las valoran más.

La mood food es muy similar a la dieta mediterránea.
Sí. Y siguiendo ese modelo hay que poner más el acento en aquellos alimentos que además de producirnos un confort físico nos proporciona confort espiritual. Por ejemplo, el vino forma parte esencial de la dieta mediterránea. Ha habido una bajada constante del consumo medio de vino en los últimos 20 años y prácticamente coincide con el incremento del alcoholismo juvenil. El vino es un alimento convivencial, y nos aleja del preocupante aumento del consumo de refrescos y de alcoholes destilados, que en general son auténtico veneno.

¿El vino es mood food?
Sin duda. Ya lo dijo Fleming: “Posiblemente lo que cure sea la penicilina, pero lo que hace feliz a la gente es el vino” (risas). Y tomado con moderación, dos vasitos en la comida y dos en la cena, puede reducir hasta en un 30% el riesgo de accidente cardiovascular.

¿Qué otros aliados de la felicidad tenemos en la cocina?
Evidentemente las frutas y verduras ricas en fibra porque eliminan el estreñimiento que es una de las fuentes fundamentales del mal humor. También son buenos los cereales integrales y las espinacas crudas. Y una guindilla en la comida viene estupendamente porque los picantes tienen una sustancia que se llama capsaicina que es el componente fundamental de todos los linimentos. Produce una sensación de quemazón que el cerebro malinterpreta pensando que lo están agrediendo y lo que hace es producir una descarga de endorfinas que contrarrestan ese efecto. Así que tomar un chile al principio de la comida nos va a producir un inmediato placer.

Algunos de los ingredientes que ha mencionado engordan mucho…
Lo único que no engorda es lo que se deja en el plato. Así que si uno ingiere 20 calorías tendrá que gastarlas bajando escaleras. No hay que olvidar que el sedentarismo es otro gran enemigo de nuestra salud. ¡La cantidad de calorías que no gastamos desde que los coches tienen dirección asistida o cambio de marchas automático! Merece la pena tener la salud que te da un plátano o un aguacate y darte un paseo para gastar las calorías.

¿Y qué alimentos no son nada mood food?
Los que producen irritabilidad. Una dieta muy pobre en fibra va a provocar estreñimiento que es algo que pone de un humor de perros. Está muy bien tomar un zumo de naranja de vez en cuando, pero hay que comerse la naranja porque los gajos están separados por la pectina que es una fibra interesantísima para el organismo. También son un riesgo las famosas monodietas como la Dukan que lo que hace es producir una sobrecarga de trabajo en el hígado y en los riñones. Cuando el funcionamiento hepático no es bueno se traduce en mal humor, dejación de prestaciones sexuales… También las grasas trans entorpecen el funcionamiento hepático. Y tampoco son buenos los azúcares refinados que modifican el nivel de azúcares en sangre y desestabilizan, lo cuál genera muchísimo mal humor.

En el libro se presentan recetas de grandes cocineros ¿Cómo se han elaborado?
Hice una selección de 16 grandes chefs entre los que hay estrellas como Paco RonceroMario Sandoval o Sacha Ormaechea. A todos les facilité un listado de alimentos con los que tenían que jugar y les pedí que hicieran un entrante, un plato principal y un postre para demostrar de manera práctica lo que se puede hacer con esos alimentos. Con la piña y el aguacate, por ejemplo, se pueden hacer muchas cosas. Y traducir los ingredientes en un plato de fantasía es algo que también nos provoca buen humor.

Hoy comemos más por placer que por necesidad ¿Eso favorece o perjudica la mood food?
Depende. Ha habido un largo periodo en el que se rindió un culto a la técnica en si misma, a la herramienta, pero estamos volviendo a la sensatez. La cocina siempre ha tenido un componente tecnológico y otro emocional, pero cuando, por ejemplo, se descubrió el pasapuré nadie se puso a pasarlo todo por allí. Sin embargo, la tecnología difundida por Ferran Adrià, por ejemplo, lo convertía todo en bolitas… No sé qué aporta. Fue la época de sifonearlo todo y convertir todos los platos en una textura como de pasta de afeitar. El tacto es un sentido muy importante en el placer por la comida. La crisis en esto ha tenido un efecto de volver un poco a la sensatez porque es una cocina cara… Aunque también tiene cosas positivas porque las raciones son más moderadas y hay menos grasa. Ese placer está bien, siempre que no se pierda la cabeza.

La vanguardia.com

About niemenca

Mi nombre es Carolina, soy naturopata, especialista en Nutrición Ortomolecular
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