La inflamación


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LA INFLAMACION

 

Este proceso es básico para entender cómo y porque enfermamos en la mayoría de ocasiones.

La inflamación es un mecanismo de respuesta del organismo a una agresión, es el modo en que el cuerpo responde a un traumatismo o a una herida para repararse, es nuestra arma más potente para defendernos de invasores como bacterias, virus parásitos activando el sistema inmunológico. Una vez que ha realizado su función, la inflamación desaparece y el cuerpo vuelve a su normalidad, reparando todos los tejidos dañados, sin embargo en ocasiones este complejo proceso no se paraliza cuando debiera y la inflamación se vuelve crónica, muchas veces no nos damos cuenta de ello, pero silenciosamente va provocando multitud de enfermedades sobre todo de tipo degenerativo y acelerando nuestro envejecimiento celular.

Tanto la inflamación, como la resolución y reparación se lleva a cabo gracias a unas sustancias llamadas prostaglandinas derivadas de unas hormonas llamadas eicosanoides, sin duda las más importantes de nuestro organismo, pero también las más desconocidas a pesar de haber sido  concedido el premio Nobel de medicina en 1982 a la investigación de las mismas.

Tanto los eicosanoides como las prostaglandinas, provienen de los Ácidos grasos Esenciales y estos de nuestra alimentación, en concreto de las distintas grasas que ingerimos:

Las prostaglandinas de la serie 1 proceden del DGLA omega 6 y son antinflamatorias.

Las prostaglandinas de la serie 2 proceden del Acido Araquidonico y son inflamatorias.

Las prostaglandinas de la serie 3 proceden del EPA y son antinflamatorias.

El tema es bastante complejo de modo que para no extenderme demasiado, de momento diremos que es absolutamente necesario que exista un equilibrio en la formación de estas prostaglandinas, para  un óptimo funcionamiento del proceso inflamatorio y de reparación y recuperación de los tejidos.

Hoy en dia, debido al estilo de vida y sobre todo a nuestro modo de alimentarnos existe un gran desequilibrio en nuestra fuente de Acidos grasos, predominando en la Dieta Occidental las grasas omega 6  sobre las omega 3, en concreto la relación entre ambas debería ser 2:1 y sin embargo en la mayoría de los países occidentales oscila entre 14:1 y 20:1 en el caso de USA. Este gran desequilibrio y el aumento en la ingesta de Acido araquidonico, son los responsables del incremento de las enfermedades inflamatorias y el envejecimiento prematuro en todos estos países.

Es necesario advertir que por una serie de reacciones el DGLA de  las PGE1 pueden sufrir un efecto desbordamiento si ingerimos demasiados ácidos grasos omega 6 y convertirse en PGE2, por lo que será necesario limitar la fuente de este tipo de Acidos grasos,  principalmente grasas vegetales. Así mismo debemos limitar las fuentes de Acido araquidonico procedente de  carnes especialmente cerdo y cordero, lácteos y huevos, y en sentido contrario aumentaremos las fuentes de omega 3 en este caso a través de pescados azules.

También es importante saber que un aumento de insulina provoca la correspondiente producción también en exceso de Acido Araquidonico; para evitar esto llevaremos a cabo una dieta antinflamatoria, controlando la ingesta de Hidratos de carbono de alto índice glucemico, Incluyendo proteína y grasa en cada una de nuestras cinco comidas diarias.

Cómo combatir la inflamación

– Seguir una dieta baja en carbohidratos y tomarlos integrales.

– Hacer ejercicio, la panacea antiinflamatoria.

– Perder Peso. Mantener un peso saludable reduce los niveles de inflamación en el organismo.

– Dormir. La falta de sueño causa inflamación crónica. Incluso pequeñas faltas de sueño disparan un mecanismo celular en el que interviene la inflamación.

– Vitamina D. Aún pequeñas cantidades de vitamina D pueden ayudar a reducir la inflamación y los riesgos de enfermedades degenerativas. 20 minutos de sol al día son suficientes para mantener unos niveles aceptables de vitamina D.

– Tomar aceite de pescado con omega-3 o aceite de krill. El aceite de pescado es altamente desinflamatorio y compensa los efectos inflamatorios del omega 6 de la dieta. Puedes encontrarlo en forma de cápsulas en farmacias y tiendas de alimentación natural.

– Dejar de Fumar. Fumar es la causa prevenible más importante de enfermedad y de muerte prematura. Pero además, fumar dispara una respuesta inmunológica del cuerpo que produce herida vascular, lo que se asocia con mayores niveles de marcadores inflamatorios.

– Tomar frutas y verduras frescas, ricas en vitaminas y minerales antioxidantes que también ayudan a reducir la inflamación y evitan la retención de fluidos.

– Tomar pescado azul, si puedes, cada día. Es la fuente natural más rica en ácidos grasos omega-3. – Elegir bien los aceites. El aceite de oliva, almendra y aguacate contienen las grasas con efectos antiinflamatorios. Evita los aceites de coco, palma y las margarinas. No te olvides de aliñar las comidas con una cucharada de estos aceites, y evita calentarlos en fritura, pues pierden sus propiedades saludables.

– Evitar las grasas trans. Los ácidos grasos parcialmente hidrogenados o trans tienen los efectos más negativos sobre la salud y están claramente relacionados con la inflamación. Evita tomar grasas vegetales sólidas como las margarinas y revisa bien las etiquetas de galletas, barritas, cereales y otros alimentos procesados para eliminarlos completamente de tu dieta.

– Lácteos. Hay mucha polémica acerca de si se debe incluir leche y sus derivados en la dieta actual, ya que es una fuente importante de proteínas y calcio. Lo mejor sería tomar leches y lácteos de ganadería ecológica alimentos en pastos naturales, desnatados y quesos más frescos como requesón, Burgos, Villalón, ricotta y mozarella.

– Beber té. El té verde, pu-erh o blanco es una fuente de antioxidantes naturales como los polifenoles (EGCG) uno de los más potentes. Compra té de buena calidad para asegurarte la calidad de los antioxidantes.

– Utilizar hierbas aromáticas y especias. La mayoría tienen un alto contenido en fotoquímicos y antioxidantes con propiedades antiinflamatorias. Las mejores son el jengibre, el romero, ajo, orégano, curry y cúrcuma.

About niemenca

Mi nombre es Carolina, soy naturopata, especialista en Nutrición Ortomolecular
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